El pasado sábado 22 de marzo tuvo lugar el I Encuentro de Laicos en Misión Compartido. Luis Bobo (P-97A) nos cuenta cómo fue la jornada y adjuntamos algunos recortes de prensa donde se recogió la jornada. Nos reunimos todos juntos en el salón de actos del Recuerdo para esta jornada de Iglesia, en oración y de compartir proyectos: Ya a la entrada se exponían muchos libros de espiritualidad que nos hacían entrar en ambiente. Comenzamos con una oración con música sobre "La Samaritana", que era el Evangelio del Día y a continuación hubo un saludo del obispo de Valencia, vicepresidente de la Conferencia Episcopal, y los organizadores, que explicaron que “Juntos somos Más”, pues, coordinados, podemos hacer más bien al servicio del Reino. Después, algunos laicos de espiritualidad Ignaciana y de otras congregaciones presentaron el por qué del encuentro y qué se quería ir gestando para el futuro: hablamos de discernir nuestras misiones particulares, como seguidores de Cristo dentro de la Iglesia, basándonos en lo que el otro y el mundo necesita. Y, para ello, dijimos que hemos de seguir enamorados de Jesús en la Misión, estando “pegados a la Vid”. Ser Misioneros juntos, pero apoyándonos unos a otros, desde la fragilidad de cada uno. Hubo un desayuno catering y luego llegó uno de los "gruesos" del día: laicos de varias congregaciones explicaron qué hacían en el ámbito de sus congregaciones como "acciones del Reino" (trabajo social, sanidad, educación, liderazgo, familia, apoyo a parroquias y peregrinos, etc). Esto eran las diferentes vocaciones de cada uno, que se ponían en común para compartir experiencias e ilusiones. Entonces fuimos a comer todos juntos, en turno continuo (de tanta gente como éramos). Para animar el “café”, Migueli y los suyos dieron un concierto que estuvo muy bien, porque nos hacía a todos rezar-cantar en "plan rock". Luego nos fuimos a trabajar por grupos, en los que se hablaron desde redes sociales al servicio del reino, hasta la iglesia que tenemos hoy y la que soñamos: Todos tratamos de dibujar caminos de nuestra historia con la iglesia hasta hoy, y luego continuar el camino con cómo la soñábamos. Pero no nos quedamos con eso: tratamos de aunarnos unos con otros haciendo un "camino común", expresando y compartiendo cómo veíamos hoy a nuestra iglesia y cuál era ese sueño conjunto, compuesto de los deseos de todos. Para acabar este día tan especial y esperanzador, tuvimos la Eucaristía con el obispo y varios de los religiosos presentes, en la que destacaron los globos de los colores durante la Paz: los colores de lo que cada uno aporta a la Misión Compartida. Un fuerte abrazo, Luis Bobo (P-97 A) |
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