¿CÓMO NOS ORGANIZAMOS?

publicado a la‎(s)‎ 20 jul. 2011 10:21 por Administrador CGCL   [ actualizado el 26 feb. 2015 10:49 por Contenidos CGCL ]

Los FINES DE LA COMUNIDAD de Grupos Católicos Loyola quedan definidos en el artículo 2 de sus Estatutos:

  • Constituye la finalidad de la Asociación fomentar la vida cristiana de sus miembros para que éstos, transformados por la luz y la fuerza del Espíritu, se esfuercen en seguir los criterios de Jesús, siendo hombres y mujeres para los demás que trabajen por la construcción del Reino de Dios y su justicia.
    El fomento de la vida Cristiana se hará en comunión con la Iglesia, bajo la guía de San Ignacio de Loyola, buscando en todo amar y servir para mayor gloria de Dios.
  • El gobierno de los Grupos Católicos Loyola se fundamenta en las directrices de las Asambleas, que tienen lugar al menos cada cinco años, y se realiza mediante la labor de los Presidentes de los grupos de Universitarios, Jóvenes y Mayores, cada uno con sus respectivos Consejos, todos ellos elegidos democráticamente. Por otro lado, los aspectos espirituales de todos los grupos se coordinan por medio del Consejo de Pastoral, formado por componentes elegidos entre los miembros de los Grupos y por los sacerdotes jesuitas que trabajan en ellos.

¿CÓMO FUNCIONAMOS?

  • Reuniones quincenales o semanales, según los Grupos, de la totalidad de sus miembros, como lugar idóneo para sembrar, motivar, evangelizar, dar formación y orientación espiritual a los mismos. Se conocen como las reuniones de Grupo grande, que a veces son conjuntas de dos de ellos (Jóvenes y Mayores).
  • Reuniones normalmente quincenales de los llamados Grupos pequeños o "promociones", que recogen de forma estable entre siete y quince miembros por lo general, y son el lugar adecuado, para la puesta en común, recogida y comunicación de frutos espirituales, y lugar idóneo para sentirse "amigos en el Señor".
  • Todos los miembros se comprometen a hacer Ejercicios Espirituales de san Ignacio todos los años, al menos durante cuatro días en retiro, dirigidos normalmente por los jesuitas que acompañan los Grupos, o en otras modalidades como los de ocho días o "en la vida diaria".
  • La continuidad a lo largo de los años de ese Grupo inicial, permitiendo que sus miembros abarquen todas las edades, incluyendo desde los más de setenta años de los mayores hasta los niños de Catequesis, y por ello, todos los estados de la vida posibles.
  • La participación pastoral de muchos de sus miembros en los trabajos espirituales que conllevan los Grupos, ayudando a los sacerdotes en labores como Catequesis, Confirmación, acampadas de verano, atención a bachilleres, Acompañamiento espiritual a grupos pequeños de Universitarios y Profesionales Jóvenes, Acompañamiento a asistentes a Ejercicios Espirituales, y otros, que crean en común sentido de responsabilidad dentro de la Comunidad.
  • Continua cercanía a la Compañía de Jesús, materializada desde el principio en la dedicación exclusiva a los Grupos de Eduardo Granda sj. y en la actualidad por Francisco Monteserín sj y Fernando Gálligo sj, confirmada y completada mediante la firma de un Convenio General de Colaboración Apostólica entre la compañía de Jesús, Provincia de Castilla y la Comunidad de Grupos Católicos Loyola.
  • Presencia en la Red Ignaciana de la Plataforma Apostólica Local (PAL) de Madrid, hoy España, de miembros de los Grupos desde sus inicios, y la activa colaboración posterior de bastantes miembros de los mismos en la organización, desarrollo y consolidación de la Red.